El Libro del Génesis Revelado

 


Presentación del Libro
Creación Hombre Espiritual
El Hombre Terrenal

Día Primero
Día Segundo
Día Tercero
Día Cuarto

 

Día Quinto
Día Sexto
Día Séptimo

Texto Bíblico
Contraportada


Creación Hombre Espiritual
Edém Hasta la Humanidad
Dios Rechaza la Maldad
Consecuencias del Pecado
El Hombre Terrenal
C. Para el Hombre Caído
El Hombre Terrenal Relatos
El Reencuentro con Dios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

PRIMERA PARTE

 

TEMA I

El HOMBRE ESPIRITUAL

(Gén.2,8-17)

 

El Jardín de Edén

Plantó Yahveh Dios un jardín en Edén, al oriente, donde colocó al hombre  que había formado.

 

La Gloria en la que Vivíamos

Yahveh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer, y en medio del jardín el árbol de la Vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

 

Cuatro Ríos o Cuatro Caminos

Del jardín de Edén salía un río que regaba el jardín, y desde allí se repartía en cuatro brazos. El uno se llama Pisón: es el que rodea todo el país de Javilá donde hay oro. El oro de aquel país es fino. Allí se encuentra el bedelio y el ónice. El segundo río se llama Guijón: es el que rodea el país de Kus. El tercer río se llama Tigris: es el que corre al oriente de Asur. Y el cuarto río es el Éufrates.

 

La Providencia y Advertencia de Dios

Tomó pues, Yahveh Dios al hombre y lo dejó en el jardín de Edén, para que lo labrase y lo cuidase. Y Dios impuso al hombre este mandamiento: “De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la  ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio”.

 

TEMA II

DESDE EL EDÉN HASTA LA HUMANIDAD

(Gén.3,1-13)

 

La Tentación

La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho. Y dijo a la mujer: “¿Cómo es que Dios ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del jardín?”

 

Diálogo con el Demonio

Respondió la mujer a la serpiente: “Podemos comer del fruto de los árboles del jardín, mas del fruto del árbol que está en medio del jardín, ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis, so pena de Muerte”.

Replicó la serpiente a la mujer: “De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal”.

 

La Desobediencia

Y como viese la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió. Entonces se les abrieron a ambos los ojos, y se dieron cuenta  de que estaban desnudos, y cosiendo hojas de higuera se hicieron unos ceñidores.

 

La Fidelidad de Dios

Oyeron el ruido de los pasos de Yahveh Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahveh Dios, por entre los árboles del jardín.

 

La Misericordia de Dios

Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás?”

Éste contestó: “Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí”.

Él replicó: “¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol que te prohibí comer?”

 

Las Disculpas

Dijo el hombre: “La mujer que me diste por compañera me dió del árbol y comí”.

Dijo, pues, Yahveh Dios a la mujer: “¿Por qué lo has hecho?”

Y la mujer contestó: “La serpiente me sedujo y comí”.

 

TEMA III

DIOS RECHAZA LA MALDAD

(Gén.3,14-16)

 

Maldición a la Serpiente

Entonces Yahveh Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todo los días de tu vida”.

 

Promesa de la Redención

Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar”.

 

La Humanidad y la Iglesia

A la mujer le dijo: “Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás tus hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará”.

 

TEMA IV

LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO

(Gén.3,17-24)

Los Males que Sobrevinieron a la Humanidad

Al hombre le dijo: “Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito será el suelo por tu causa: con fatigas sacarás de él el alimento todo los días de tu vida. Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás”.

 

La Madre de todos los Vivientes

El hombre llamó a su mujer Eva, por ser ella la madre de todos los vivientes. Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió.

 

Expulsados del Jardín de Edén

Y dijo Yahveh Dios: “¡He aquí que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, no alargue su mano y tome también del árbol de la Vida y comiendo de él viva para siempre”.

Y le echó Yahveh Dios del Jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado. Y habiendo expulsado al hombre, puso delante del jardín de Edén querubines, y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la Vida.

 

 
   
   
   
   
   
   
   

                                

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