El Libro del Génesis Revelado


Presentación del Libro
Creación Hombre Espiritual
El Hombre Terrenal

Día Primero
Día Segundo
Día Tercero
Día Cuarto

 

Día Quinto
Día Sexto
Día Séptimo

Texto Bíblico
Contraportada


Creación Hombre Espiritual
Edém Hasta la Humanidad
Dios Rechaza la Maldad
Consecuencias del Pecado
El Hombre Terrenal
C. Para el Hombre Caído
El Hombre Terrenal Relatos
El Reencuentro con Dios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Concluyéronse, pues, los cielos y la tierra

y todo su aparato,

y dio por concluida Dios en el séptimo día

la labor que había hecho,

y cesó en el día séptimo

de toda la labor que hiciera

Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó;

porque en él cesó Dios

de toda la obra creadora que Dios había hecho.

Ésos fueron los orígenes de los cielos y la tierra,

cuando fueron creados.

(Gén. 2,1-4)

Ya la humanidad tenía cuanto necesita para vivir en este estado. Los cielos y la tierra y todo lo creado para nosotros tiene por finalidad el que veamos la Luz, porque todo habla de Dios creador, nuestro principio y nuestro fin (Ap.1,8); todo tiene un orden y un propósito que nos enseña a mirarnos en nuestro interior, y aplicarnos en nuestras vidas la lección maravillosa que Dios ha querido mostrarnos para que seamos en el Camino de salvación.

Todo estaba ya perfecto, completo, no necesitamos ningún otro signo más para leer y entender la lectura espiritual que nos muestra la creación, verdadero don de Dios a la humanidad. Por esto dice:

Y cesó Dios en el día séptimo de toda la labor que hiciera.

Dios nos había dado la gracia de poder ser salvados por Jesucristo, nuestro salvador; nos infundió un alma, nos concedió el don de poder hablar y comunicarnos con Él, nos dotó de un cuerpo y en los días anteriores puso a nuestro servicio toda la creación. Ahora establece el espacio, el día de presentarnos ante su Presencia y hablar con Él, para que entregados a Él, culmine su obra de perfección en cada uno de nosotros, que es nuestra salvación. 

Todo lo que Dios nos había dado tiene como propósito este día séptimo, el reencuentro con Él.

Y este reencuentro con Él se da cuando el hombre acata los mandamientos de Dios, que le ayudan a estar en el Camino que Él preparó para que estemos en amistad con Él (Jn.15,14), siendo limpios y puros. De otra forma no puede el hombre entrar en este descanso, como le ocurrió al pueblo de Israel cuando salió de Egipto, y muchos murieron en el desierto porque no acataron los mandamientos de Dios, que por ello dijo: “¡No entrarán en mi descanso!” (Hb.4,1-11).

Pero en el descanso en Dios puede entrar todo  hombre que deje su rebeldía y busque a Dios, porque Dios olvidando todo lo que el hombre había hecho, ya lo había bendecido desde el día sexto cuando le dio esta vida terrenal (Gén.1,22).

Así pues en este día séptimo la obra que Dios puso al servicio del hombre está terminada, todo está perfecto. Es el día del Señor. Dios creador se recrea en su obra. Ve que muchos pueden ver y encontrarse con Él, contemplando las maravillas a través de toda la naturaleza creada. Dios había preparado todo lo necesario para llevarnos al descanso en Él.

Todo esto es también simbólico, pues el hombre no habrá de limitarse al encuentro con Dios en un solo día de la semana, sino que siempre ha de estar buscando el diálogo con Él, el descanso en Él. Jesús lo dijo, que no se hizo el hombre para el sábado sino el sábado para el hombre (Mc.2,28).

El día séptimo nos es dado para que el hombre entienda que  todo lo que pueda vivir aquí, tiene como finalidad su reencuentro con Dios, su salvador.

Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó.

Dios bendice este día. Es el único día que Dios bendijo en este relato. Y es que en los demás días se dan todavía la Luz y las tinieblas, la lucha del hombre. Al final de cada uno de ellos se decía: “y atardeció y amaneció”.

Ya en este día séptimo no hay tinieblas, no se dice que atardeció. Sólo hay Luz. Dios lo bendijo y lo santificó. El hombre ante la Presencia de Dios sólo vive en la Luz.

Representa este día séptimo los brazos abiertos de Cristo, el Señor del sábado (Lc.6,5), en un abrazo, esperando darnos de todos sus bienes, de la gracia que nos lleva a la santidad: Dios santificó este día. Es éste el descanso del hombre en Dios, día de reencuentro, día de bendición.

Porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que había hecho.

Dios ama cuanto ha creado y atrae al hombre “con cuerdas de Amor y lazos de ternura”; le dice: “Con Amor eterno yo te he amado” (Jer.31,3), “te llevo tatuado en las palmas de mis manos” (Is.49,16), lo llama “la niña de sus ojos” (Zac.2,8).

En este descanso en Dios, Dios llega al corazón del hombre en una intimidad recíproca, porque cuando tú le buscas ya él había venido en tu búsqueda; cuando tú lo miras, cuando tú pones tu mirada en Dios, Él está recreándose en ti; si te paras a contemplarlo, Él se regocija en ti, y tú sientes su Presencia; cuando te detienes a gozarte en su Amor, Él te llena de su Amor, de su gloria, de su santidad. Entonces eres su morada, su templo, su casa, y su casa es a su vez, tu casa. Y así tu vida es su Vida, y la Vida que Él Es, es en ti, de tal forma que tu historia es ya su historia: Él la hace suya, la toma en sus manos. Se da una unidad en ti con Él, y de Él contigo, porque has encontrado el Camino, te has unido en su Amor, y es en ti la Vida (Jn.14,6).  Estas son también las palabras con las que puede estar hablándote el Señor hoy a tu corazón, y que pude escuchar en mí:

 

Tú me buscas y yo te busco.

Tú me miras y yo te miro.

Tú me contemplas y yo te contemplo.

Tú me amas y yo te amo.

Tu vida es mi vida, mi Vida es tu Vida.

Tu casa es mi casa, mi Casa es tu casa.

Tu historia es mi historia

 

Mientras su inmenso Amor nos atrae, muchos siguen estando lejos de Él. Y su Amor de Padre nos dice con ternura: “Mis entrañas por ti se estremecen” (Os.11,1-8). Y es tan grande y cercano su gran Amor que nos entregó a su único Hijo (Jn.3,16), para que caminando con nosotros codo con codo, nos diera la Verdad del Reino que ha establecido en medio de nosotros, para que seamos con Él vencedores sobre el engaño del demonio, que nos precipitó en un estado de tinieblas por el que la humanidad dejó de ver la Verdad, olvidó el Amor, y perdió la Vida. Pero hay una esperanza para recuperar la Vida. Sólo Cristo, la Luz del mundo (Jn.8,12), nos puede salvar. Dios sigue tratando con cada uno.

Cuando el hombre se deja envolver en sus afanes del día a día, entre la Luz y las tinieblas (como nos hace ver la descripción de los seis días de la creación) no encuentra el descanso en Dios. Por eso Dios le da al hombre la invitación, un consejo, un mandamiento, que es una llamada para que venga a descansar en Él: “El día séptimo es día de descanso consagrado a Yahveh tu Dios” (Éx.20,10).

Y santificó Dios el día séptimo, pues cuando el hombre va al encuentro con Dios y descansa en Él, el hombre recibe santidad: la Presencia de Dios irradia de cuanto Él Es.

Todo nos lo ha dado para que veamos y seamos salvados; para sacarnos de “las aguas de por debajo del firmamento” y llevarnos a “las aguas de por encima del firmamento” (Gén.1,7) donde el Cordero nos espera como Novio a su novia para desposarnos y llevarnos a la eternidad con el Padre (Ap.21 y 22).

Este día séptimo a nivel general, representa también el fin de toda esta humanidad que llega a Dios al término de este peregrinaje. En los seis días de la creación el hombre ha ido día a día luchando entre las tinieblas y la Luz, y purificándose. Este día bendecido nos dice que todo lo demás ha pasado y la humanidad salvada, es santa en Dios porque ha entrado en su descanso:

Estos fueron los orígenes del cielo y la tierra cuando fueron creados.

Viendo todo esto, la Verdad de la creación en el Génesis, no podemos menos que alabar a Dios y unirnos a este canto de los ángeles en el último libro de la Biblia.

 

“Eres digno, Señor y Dios nuestro,

de recibir la gloria, el honor y el poder,

porque tú has creado el universo,

por tu voluntad;

no existía y fue creado”.

(Ap. 4,11)

 

 
   
   
   
   
   
   
 

                                

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